18 oct. 2015

Parar y pensar

Para mi el año suele empezar a finales de agosto, algo muy lógico para mi ya que nací el día 30 de ese mes. Siempre aprovecho esas fechas para ponerme un poco melancólica y antes de volver al ritmo frenético de la rutina, las clases y retomar proyectos me gusta pararme a pensar y repasar lo último vivido. Este año a penas he tenido tiempo para esos pensamientos, y van tan atrasados cómo las entradas de mi blog, pero estoy tomando medidas y poniéndome al día en ambas cosas.

He de decir que ha sido de los años más duros, pero también creo que hasta ahora de los más provechosos. Conseguí cambiar muchas cosas, y sobre todo, hacer muchos avances. Y a pesar del poco tiempo libre que me dejé para salir, relacionarme y ser persona, el poco tiempo que he tenido lo he aprovechado al máximo.

Este ha sido otro año de aprendizaje, para mi aprender sobre mi trabajo siempre es una meta, no aburrirme de ello y disfrutarlo cada día más me hace sentirme afortunada. Luego en navidad conseguí 'tachar' un par de cosas de mi lista de 'cosas que hacer antes de morir' (por mucho que suene absurdo admitirlo, creo todos tenemos una lista así aun que sea en la cabeza), en mi lista estaba ir a un concierto de Elton John, algo con lo que soñaba desde pequeña ¡e incluso he podido ir en dos ocasiones!. De forma inesperada organicé un par de cortos viajes a Barcelona para pasarlos sobre todo con mis amigas Mire y Alexandra. Y mi última aventura fue este verano, tras meses de planificación y años esperando ¡al fin pude hacer mi primer viaje a Tokyo! (el cual espero que pronto consiga editar el montón de fotos que hice y poder enseñaros parte de mi aventura).

Esos pequeños eventos importantes en mi vida han hecho reencontrarme con partes de mi misma que tenía bastante olvidadas. Pero el hecho de poder cumplir varios sueños que tenía desde la niñez me ha hecho mantenerme con los pies en el suelo y no olvidarme de quien soy. Porque por mucho que se trabaje, se estudie y se luche para tener una vida 'convencional' no hay que olvidar porque lo hacemos, por eso es bueno de vez en cuando parar y pensar el porque hacemos las cosas.

Y tras esta reflexión de domingo, voy a continuar con mi planificación para el 'próximo año' que ya se que voy tarde y que será igual o más duro, así que sólo que me queda esforzarme para que al menos ¡esté a la altura del anterior!

1 comentario :

  1. Awww que hermoso! Por instagram me entere que te habias ido de viaje. Espero ver las fotos pronto. Y a seguir cumpliendo más metas. Saludos!

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