27 jul. 2016

08/2015 - Akihabara

Durante nuestra estancia en Japón, tuvimos la suerte que nuestro hotel se encontraba en una zona muy cercana a Akihabara así que pudimos ir a visitar este barrio tan geek en distintas ocasiones.

La primera nos la reservamos para ir el día que fuimos con Tsugihiko y Aya, nos llevaron a tiendas bastante recónditas y nos fueron explicando detalles de la zona cómo la parte más comercial para comprar electrónica, cables para hacer reparaciones, vimos exposiciones y firmas de mangas amateurs y tiendas de segunda mano dónde comprar muñecos de anime de lo más vintage.

Ese día además comimos un delicioso Tonkatsu, y desde entonces es el plato favorito de Sammy, es un plato sencillo pero realmente delicioso. También fuimos a una tienda dónde sólo vendian gashapon. Esa noche volvimos al hotel y cenamos en Kanda en un restaurante chino, el cual no tiene nada que ver con cualquier chino que podamos encontrar en España, la comida era picante pero deliciosa y pude ponerme ciega a Gyozas.

El día siguiente estuvimos en Harajuku la mayor parte del día, pero puesto que estábamos tan cerca de la zona decidimos acercarnos a Akihabara de nuevo, esta vez de noche, a última hora. Fue en cuestión de minutos que cerraron las tiendas y pasó de ser un barrio abarrotado de gente a quedarse desértico. Curioso momento en el que un barrio tan concurrido se queda en sólo luces de neón cuando cierran sus tiendas.

El día que fuimos al Palacio Imperial, como madrugamos mucho a media tarde fuimos al hotel a descansar, a ver Music Station y a seguir haciendo turismo. Esta vez nos dispusimos a investigar otra zona de Akihabara, su templo.

Al subir una preciosa y empinada escalera, digna de ilustrar en cualquier anime, entre una de las calles de Akiba se encuentra el Kanda Myojin, el templo de los Otakus por excelencia. De aspecto normal, pero basta con fijarse un poco en los detalles que no es un templo que lo regente la gente corriente. Los amuletos y deseos que encontramos colgados en el templo dónde normalmente sólo se escribe, la mayoría estaban ilustrados con dibujos estilo manga de todo tipo.

El último día también hicimos una pequeña visita a Akihabara, nos volvimos adictos a su tienda BookOff dónde no podía salir sin comprar algún disco de Arashi cada vez que entraba. Así que hicimos las últimas compras allí antes de nuestra última caminata por Tokio.

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